EL COMERCIO JUSTO

El Comercio Justo, también llamado comercio alternativo, es un movimiento internacional formado por organizaciones del Sur y del Norte, con el doble objetivo de mejorar el acceso al mercado de l@s productor@s más desfavorecidos y cambiar las injustas reglas del comercio internacional.

En Asturies las organizaciones L’Arcu La Vieya, Riquirraque Emaus y Picu Rabicu nos coordinamos en el “Espacio Asturiano por un Comercio Justo”, con el objetivo de difundir nuestra visión del Comercio Justo, distinta a la de algunas grandes ONGs, pero la misma que la de otras 30 organizaciones de Comercio Justo a nivel del Estado. Nuestra visión va mucho mas allá de pagar un sobreprecio por los productos para ayudar a l@s campesin@s del Sur. Nosotros buscamos justicia y creemos que el Comercio Justo aspira a trasformar la sociedad, a modificar las injustas reglas del mercado internacional y a lograr un verdadero desarrollo a traves del comercio local y la soberanía alimentaria. Hay algunas preguntas que cualquier consumidor@ consciente puede hacerse ante las distintas visiones y que intentamos responder

¿COMERCIO JUSTO EN GRANDES SUPERFICIES?

Con la próxima aparición de un sello certificador de “Comercio Justo” van a aparecer muchos productos en grandes superficies y con marcas conocidas que lleven este sello. Sin embargo, este sello lo único que certifica es que la materia prima esta comprada a un precio superior al del mercado (previamente fijado por la entidad certificadora). Todo el proceso posterior lo realizará la marca o gran superficie (con sus bajos salarios, su temporalidad, su acoso al resto de campesin@s del Norte y del Sur, etc).

¿LA COMERCIALIZACIÓN EN GRANDES SUPERFICIES NO VA A PERMITIR VENDER MÁS?

Ese es el argumento de l@s que apoyan el sello: venderemos más por lo que ayudaremos más. Sin embargo esto no es cierto porque el verdadero objetivo no debe ser que los campesin@s aumenten su dependencia de las importaciones, sino que produzcan sus propios alimentos (soberanía alimentaria). Además l@s pequeñ@s campesin@s denuncian que el aumento incontrolado de ventas está produciendo que, para atender a la demanda, se recurra a explotaciones más grandes y con más producción.

Además lo realmente importante no es vender más sino sensibilizar, concienciar y luchar por modificar las injustas reglas del mercado internacional (que son las culpables de la desigualdad social) y eso no se puede realizar con la colaboración de las multinacionales que las imponen.

¿LA COMERCIALIZACIÓN EN GRANDES SUPERFICIES NO INCREMENTARÁ EL RECONOCIMIENTO DEL COMERCIO JUSTO?

Pensamos seriamente que no. Ningún consumidor@ consciente va a entender que estos productos se puedan vender por grandes multinacionales. Tampoco estas se van a potenciar este tipo de consumo, ni a explicar las precarias condiciones de los campesin@s del Sur, ni nada parecido. Para lo único que va a servir es para lavar conciencias y para que estas multinacionales devoradoras puedan aparecer como “solidarias”. Conseguirá todo lo contrario por que el Comercio Justo quedará devaluado en su coherencia trasformándolo en un simple “marketing con causa”.

ENTONCES, ¿NO TODAS LAS ORGANIZACIONES DE COMERCIO JUSTO APOYAN LA COMERCIALIZACIÓN EN GRANDEZ SUPERFICIES?

Ni mucho menos. Muchas pensamos que es una renuncia a la lucha por un mundo más justo. Porque nosotros trabajamos para trasformar la sociedad, para que los pueblos tengan derecho a su Soberanía Alimentaria, para hacer transparente todo el sistema comercial y para que la justicia se practique en el Norte y en el Sur. Para hacer un consumidor@ consciente y responsable, que exija información y se integre en nuestra lucha.

De hecho las organizaciones de Comercio Justo que no apoyamos este tipo de comercialización nos estamos organizando en el “Espacio por un Comercio Justo” para tener un mensaje común y aunar esfuerzos.

Las organizaciones abajo firmantes se adhieren al “Manifiesto contra el sello Flo” (Pola de Siero – 2005) y se comprometen a difundirlo y a potenciar el “Comercio Justo” en la línea que se expresa en el documento.

14 de julio de 2005