Che a los 46
Aprendimos a quererte,
desde la histórica altura,
donde el sol de tu bravura
le puso cerco a la muerte.
 
Pensar al Che 46 años después de su asesinato es un reto y hay que asumirlo con modestia.

Habría que resaltar ante todo la impresionante sobrevida de su ejemplo. El tiempo transcurrido desde su muerte es mayor que el de su existencia interrumpida en plena juventud. Sucesivas generaciones lo han acompañado. Renació en hombres y mujeres que lo amaron sin haberlo conocido y por él dieron sus vidas una y otra vez.

Su vigencia ha sido permanente. Transformada en símbolo su imagen recorre el mundo. Se aferran a ella y la levantan quienes buscan cambiar la realidad. Es el rostro que anima la Revolución de nuestro tiempo.

Más allá de cualquier análisis científico es obvio que para muchos el Che vive, es inseparable de sus luchas, sacrificios y sueños.

El desafío para quienes piensan al Che es tratar de hacerlo a la manera guevariana, imaginando cómo lo haría él, con su modo de pensar siempre creador y libre de ataduras. Sólo pretendo aquí compartir con ustedes unas pocas reflexiones sobre un tema que exigiría un empeño sistemático y de mayor calado.

Debemos evadir las manquedades de quienes reducen al Che a su hazaña guerrillera o a sus criterios sobre la construcción del socialismo en Cuba y a la estrategia de lucha armada para la América Latina de hace medio siglo presentándolo sólo como una figura deslumbrante de un pasado glorioso. En todos esos campos entregó aportes de valor excepcional que fueron decisivos para el desarrollo posterior y hoy tienen plena actualidad en un Continente donde millones se afanan en la búsqueda de un socialismo nuestro, multicolor, que en su diversidad halla en el Che su punto de encuentro.

El Che fue asesinado en Bolivia y su vanguardia guerrillera militarmente derrotada pero en el Altiplano triunfó finalmente un movimiento del que forman parte continuadores de su heroico destacamento, que lo reivindica como paradigma y ha hecho de Vallegrande y la Higuera lugares sagrados de un nuevo socialismo.

El Imperio intentó en vano hacerlo desaparecer. Él regresó victorioso a la Venezuela bolivariana y chavista, al Ecuador, a Nicaragua, a la Argentina, a Brasil, a Uruguay, al Caribe, a los movimientos populares que en él tienen su mejor guía.

Su visión de un proyecto de emancipación social de alcance continental se convirtió en realidad que pugna por consolidarse ya en un número creciente de países y que habrá de desembocar en una América Latina y caribeña libre de la dominación extranjera y de toda forma de explotación.

Anticipándose a muchos descubrió las debilidades y contradicciones del sistema soviético que inevitablemente llevarían a su bancarrota. Supo además denunciar su falta de espíritu internacionalista, el abandono de la solidaridad efectiva con quienes luchaban por su liberación.

Frente al eurocentrismo que frenaba al movimiento revolucionario, la década del Sesenta vió surgir una nueva izquierda que cuestionó los esquemas del llamado “socialismo real” mientras del proceso descolonizador brotaba un Tercer Mundo que se empeñaba en buscar sus propias vías para superar al capitalismo. La Revolución cubana sería parte inseparable de ese proceso y Ernesto Guevara su pensador más relevante, quien más se esforzó por sintetizar la experiencia cubana y dotar de una elaboración teórica al tercermundismo y a la revitalización del ideal socialista al que aportaría frescura antidogmática, independencia creadora y auténtica militancia combativa.

Precisamente porque él estaba peleando con las armas en la mano, convirtiendo en práctica real sus convicciones, el Che no estuvo presente en la Conferencia Tricontinental ni en la creación de la Organización Latinoamericana de Solidaridad pero nadie duda que ambas a él debieron su existencia.

No fue por azar que C. Wright Mills dedicó al Che el capítulo final de su último libro donde quiso reunir los principales textos del pensamiento socialista.

Hace cinco años Frei Betto escribió: “Hoy, al resumir el legado del Che y celebrar sus ochenta años nos exige mantener el corazón y los ojos vueltos hacia la preocupante situación de nuestro planeta, donde impera la hegemonía del neoliberalismo. Multitudes, sobre todo jóvenes, son atraídas al individualismo y no al espíritu comunitario, a la competitividad y no a la solidaridad; a la ambición desmedida y no a la lucha en pro de la erradicación de la miseria”.

Y agregaba el dominico revolucionario: “¿cuál es la mejor manera de conmemorar los ochenta años del Che? Creo que el mejor regalo sería ver a las nuevas generaciones creyendo y luchando por otro mundo posible, donde la solidaridad sea hábito, no virtud; la práctica de la justicia una exigencia ética; el socialismo el nombre político del amor”.

Esas palabras sirven también para este aniversario ochenta y cinco. Ese regalo está en la conciencia y en los sentimientos de los jóvenes. A ellos hay que llegar pero como lo hacia el Che. Sin imposiciones escolásticas ni estereotipos burocráticos, sin hipocresía. Se trata de ayudarlos a pensar y a sentir por sí mismos con entera libertad. Educar, crear conciencia, era para él tarea clave, irremplazable, para avanzar hacia una nueva sociedad en lucha constante contra la herencia del egoísmo y el materialismo individualista.

Por eso calificó como “el tremendo crimen histórico de Stalin: el haber despreciado la educación comunista e instituido el culto irrestricto a la autoridad”.

Para el Che educar a los hombres, ayudarles a forjarse una nueva conciencia que asuma los valores de la sociedad que se quiere conquistar es misión principal de la vanguardia revolucionaria la cual, si de verdad lo es, no puede caer en la engañosa idea de que el socialismo puede implantarse por decreto ni que la ideología puede apresarse en un manual.

Nada educa tan eficazmente como el ejemplo y por eso él fue y será siempre nuestro mejor educador.

A él hay que regresar ahora cuando nos enfrascamos en el proceso necesario de cambiar todo lo que deba ser cambiado en nuestro proyecto económico y social. Para que ese proceso triunfe y haga mejor el socialismo posible ahora en Cuba es preciso fortalecer y profundizar nuestra cultura revolucionaria. Es imposible subrayar la importancia estratégica, decisiva, de esa batalla en el terreno de las ideas y de la conciencia, a cuyo frente seguirá quien hoy como ayer nos convoca a luchar hasta la victoria siempre.

La Habana, 14 de junio de 2013
Coloquio Che Guevara en la hora actual
a 85 años de su natalicio. Ricardo Alarcón

 
Quilapayun:

Retratado en las balas
Con voz perfecta
Con la mano larga pa´ tocar la estrella
El Comandante de este barrio ha dejado huellas
Ve por lo que quieras con actitud
Pa´ onde sea, haga lo que crea, pero lea
Vea, infórmese, fórmese, no se duerma
Tome el mando de su rumbo, camine libre por el mundo
No pierda un segundo más
Queda tanto por hacer
Nada que perder
Solo como el Che, renacer una y otra vez
Trabajo digno p´al obrero
Del continente entero
Es lo que espero
No le doy color, le pongo esmero
No hay peros, ni pelos
Y no es por los ceros
Es por algo que yo hago, lo que amo y quiero ¡ahhh!
 

René González rinde tributo al Che
 
Con la sencillez de los humildes y la grandeza de los gigantes, René González -uno de los Cinco cubanos que ha sufrido prisión por combatir el terrorismo en Estados Unidos- rindió tributo al Comandante Ernesto Guevara en el Conjunto Escultórico que lleva el nombre del Guerrillero Heroico, en Santa Clara. Emocionado colocó junto al nicho de Guevara una flor roja y expresó “Che, te asesinaron en octubre de 1967, hace 46 años que están tratando de matarte, pero mientras exista un pueblo como este, del que venimos mis cuatro hermanos y yo, vivirás para siempre”. Así protagonizó el Héroe cubano la ceremonia del cambio de flores que se realiza diariamente en el Memorial. René, junto a su familia, estaba pausado, observando cada detalle, buscaba la estatua y miraba al Sol, miraba las manos del guerrillero de América y recordó que de niño se las estrechó. “El Che para mi generación es un paradigma, tuve la suerte de niño de estrecharle su mano cuando tenía ocho años y me marcó para siempre. El día de su muerte mi madre nos comunicó la triste noticia a mi hermano y a mi, quedé conmovido y me emociono cuando evoco la foto en primera plana de los periódicos, en aquella ocasión se me salieron las lágrimas”. René ha dicho que a prisión se llevó con él aquel estrechón de manos y las botas de guerrillero del Comandante, esta vez asegura que vino a depositar la admiración que siempre ha sentido por quien es un legado para la humanidad. “Lo que el Che nos legó se renueva todos los días y nos sigue haciendo falta”, precisó. Mientras, en el libro de visitantes, dejó escrito:”Regresa a ti quien de niño estrechó tu mano y ante tu muerte se juró seguiría tus pasos, en esas flores que conmovido deposité en tu nicho está la palabra cumplida, pero también la que queda por cumplir hasta que me aliente la vida”. Hasta la victoria Siempre. A nombre de los Cinco, René González René, junto a su esposa Olga Salanueva y sus hijas Irmita e Ivette, recorrió la Plaza, el Museo, el Memorial y el Mausoleo del Frente de Las Villas, donde colocó una ofrenda floral junto a la llama eterna que rinde tributo a esos luchadores. Compartió también con los trabajadores del museo, entre ellos con Luis Monteagudo, combatiente de la guerrilla del Che en el Congo, con quien comentó anécdotas, precisó detalles de varias fotos que se encuentran expuestas y estableció un diálogo ameno sobre esa epopeya. Recordó que este domingo sus sentimientos se encontraron, pues era el primer Día de los Padres que pasaba en Cuba después de 23 años, pero sin la compañía de su padre y hermano. En este momento a René se le humedecieron sus ojos y su conversación fluyó hacia otros temas, en los que reconoció la valía del pueblo cubano, que mantiene intacta la esperanza y la constancia. Confesó que los primeros momentos de la prisión fueron los más duros, pero añadió que la moral, la fuerza y la verdad se imponen. “Que mis cuatro hermanos continúen injustamente prisioneros es un crimen, ellos deben estar libres, solo el odio y la impunidad los mantienen encarcelados, otros muchos han sido héroes anónimos defendiendo a la Revolución y al pueblo cubano del terrorismo, en el pueblo hay miles de héroes”, afirmó.
 

Tú surgías desde el Cono Sur
y venías desde antes,
con el amor al mundo bien adentro.
Fue una estrella que te puso aquí
y te hizo de este pueblo.
De gratitud nacieron muchos hombres
que igual que tú,
no querían que te fueras
y son otros desde entonces.
Después de tanto tiempo y tanta tempestad
seguimos para siempre
este camino largo, largo,
por donde tú vas.
 
tus manos las está besando el pueblo
tus manos, tus manos, che
tus manos llenan de fé
llenan de fé en la victoria
tus manos, tus manos che,
cantando les dice el pueblo
hasta siempre venceré
 
 
Van a cumplirse 46 años del asesinato de Ernesto Guevara.. y parece oportuno
seguir reflexionando sobre su influencia en el presente.
 
Preguntas oportunas a Janaina Stronzake, lideresa del Movimiento de los Sin Tierra..
 
Pachakuti:- En el Brasil  de hoy.. ¿cuáles crees que son esas influencias y vigencias?
 
Janaina Stronzake :- En Brasil hay mucha influencia de la vida y luchas de Che, en especial entre la juventud, del campo y de la ciudad.
Incluso en 2011, una escuela de samba, en el carnaval de Florianópolis, en el estado de Santa Catarina, llevó a Aleida Guevara para su desfile, cuyo tema homenajeaba a Cuba.
Hay influencias románticas, jóvenes que piensan salir con su mochila a la espalda haciendo revoluciones, cosa que no deja de tener importancia, pues, aunque a veces no tenga bases sólidas, concretas, que una parte de la juventud se disponga a salir de su ombligo, deseando participar de la construcción de un mundo mejor, es un tremendo proceso de aprendizaje y renovación.
Y, hay las influencias más maduradas, digámoslo así, sobre personas involucradas en movimientos sociales. Por lo general, son personas que estudiaran a Che y sobre el Che, en una perspectiva dialéctica, histórica, y le tenemos a Che tanto admiración cuanto críticas. Las críticas deben ser construidas dentro del periodo histórico y de las condiciones concretas que Che y sus compañeros/as han vivido, y no quitan la grandeza de la actuación que tuvo el revolucionario.
 
P:- ¿en los barrios populares , en el mundo rural e indígena se entiende que hay  distancias o acercamientos  respecto al Che?  las Universidades, los territorios rurales    ... ... tuvo y tiene  influencias guevaristas..?
 
Janaina:- Acercamientos, de varias maneras.  En todos los espacios hay acercamientos e influencias de Che. Estamos, evidentemente, en otro tiempo histórico, en otras condiciones sociales, políticas, económicas, culturales; aún así, hay aprendizajes de la experiencia de Che.
Una de ellas es el espíritu internacionalista. El mundo rural e indígena y las organizaciones populares de barrios tienen esa lección bien aprendida, estudiando a Marx, Engels, Che entre otros y otras. O hacemos la revolución internacionalista, o no la haremos.
La Via Campesina, por ejemplo, articulación mundial de movimientos campesinos, de la cual el Movimiento Sin Tierra de Brasil, el MST, es miembro, es una expresión de ese internacionalismo, fundamental en el avance por derechos y por cambios estructurales, respetando las soberanías locales.
El MST siempre ha apostado por el aprendizaje con otros pueblos, y la construcción de alianzas solidarias, buscando los puntos de unidad. Tenemos Brigadas Internacionalistas en varias partes del mundo, siempre invitadas por las organizaciones campesinas de estos sitios, como Bolivia, Haití, Palestina, Mozambique, etc. Esas Brigadas no van enseñar, van a compartir, aprender, buscar juntas y juntos las salidas para nuestra gente trabajadora.
Y lo fundamental es que, en cualquier parte del mundo, somos clase trabajadora, todas y todos sufrimos la explotación de la burguesía, que se ha transnacionalizado y viene tornando todo en mercancía: las semillas, el agua, el aire (que más son los créditos de carbono? Sin hablar ya del aire embotellado a venta en varias partes del mundo).

Por otra parte, la reacción de la clase dominante se hace sentir; por ejemplo: el gobierno brasileño ha construido un programa para dar atención de salud a las poblaciones más alejadas de los centros urbanos, donde no hay médicos/as; para eso, han puesto en marcha el Programa Mais Médicos, donde está incluido el traer médicos/as extranjeros/as  para atender las gentes en estos rincones, donde las médicas/os brasileños/as no quieren ir a trabajar. Pero, antes de ofrecer el trabajo a las/los extranjeros/as, el gobierno ha ofrecido una beca de 10 mil reales, en torno a 4 mil euros, más ayudas de coste/alimentación, durante 3 años, para las médicas/os de Brasil. Al final, las plazas quedaron vacantes, y empezaron a llegar médicos/as de fuera, de Argentina, de Bolivia, de España, de Cuba, de Portugal, etc.
Pues ocurrió que las organizaciones de las médicas/os de Brasil salieron en contra de las extranjeras, pero, en especial en contra de las cubanas/os! Con actitudes verdaderamente racistas y xenófobas! No es un tema de que estén en contra de las médicas extranjeras, es un tema de clase social, ya que Cuba nos trae otro modo de tratar la medicina, que es un artículo de lujo para las élites.
Y Cuba sigue los pasos de Che, dando una lección al enviar también al gigante Brasil sus médicos/as, la sabiduría construida en la Revolución.
 
P:-¿es posible ahora una revolución en Latinoamérica , o en los  "procesos de cambio"  se supone ese rumbo de transformación?
 
Janaina:- La revolución viene siendo construida, día a día. Ese cambio, esa revolución, no está en la elección de este o aquél partido político, de esta o aquella persona; el tema político-partidario puede ayudar a que el proceso sea más o menos rápido, puede contribuir en empoderar a los pueblos, o a tornarlos más y más dependientes, pero, no hace la transformación necesaria.
Si queremos nuestra libertad, tenemos nosotras mismas que construirla.
El capitalismo está avanzando en todas las zonas y dimensiones – Amazonia, riquezas naturales, cuerpo humano, por citar algunas – y en su desarrollo, está llevando por delante las condiciones de vida de la especie humana. Quien puede parar ese proceso y cambiar el rumbo es la clase trabajadora, y solamente ella.
Ese cambio de rumbo en Latinoamérica se siente, aunque débil, en varios espacios, como en el proceso de Venezuela y Bolivia, donde hay algún esfuerzo para el empoderamiento del pueblo, o en la juventud brasileña, que al fin ha ensayado un alzamiento, aunque de modo desorganizado y a veces despolitizado.
Pero, la gente muestra que ya basta, siente que el pueblo unido tiene fuerza, que si que podemos y debemos soñar y salir a la calle para hacer estos sueños realidad.
Yo vivo hoy en mi asentamiento, en mi cooperativa, la Copavi, una tierra libertada, llena de los ejemplos de Che sobre la solidaridad, sobre el trabajo, sobre el sentir amor por la humanidad.
Mirando el cotidiano aquí, sabemos que la transformación no es fácil, pero es posible y está en nuestras manos hacer esta historia, dentro de las condiciones heredadas, por supuesto, como ha dicho Marx, que hacemos nuestra historia, pero no de la manera que queramos, sino dentro de las condiciones materiales recibidas.
Tenemos ahora que agarrar ese sentimiento de indignación y organizar esa rebeldía. Tenemos que hacernos clase trabajadora, con identidad, con comunidad de intereses, y construir las herramientas de la transformación, que está más allá de los partidos políticos actuales y del Estado burgués dominando, en sus fundamentos, por la clase burguesa.
 

A Cuba le dió la gloria
de la nación liberada.
Bolivia también le llora
su vida sacrificada.
San Ernesto de La Higuera
le llaman los campesinos,
selvas, pampas y montañas,
patria o muerte su destino.
 
Sí el poeta eres tú,
como dijo el poeta,
y el que ha tumbado estrellas
en mil noches
de lluvias coloridas eres tú,
qué tengo yo que hablarte Comandante