Desde Caso: Carta al COP19 en Varsovia. Cambiar el sistema no el clima
Desde Caso: Carta al COP19 en Varsovia.
 
Tras el taller realizado por Soldepaz.Pachakuti en Campo de Caso, se ha acordado por las participantes enviar una Carta a las autoridades españolas y mundiales que van a reunirse desde el 11 de noviembre para seguir hablando del cambio climático.
 
El taller participativo ha contado con preguntas de verdadero o falso, de los porqués y efectos del cambio del clima en Caso, y de dos videos: Mujeres y cambio climático, y Dos Tomates Dos Destinos.
 
Tras este intercambio dinámico se han esbozado alternativas y soluciones de las mujeres orientadas hacia un mundo rural vivo y de la recuperación de la agricultura campesina .
Se han rechazado los  créditos carbono..
Se ha defendido la Reforestación frente deforestación
El rechazo  sustentado a los Agrocarburantes que emiten grandes emisiones a la atmósfera, tiene como alternativa la Soberanía alimentaria, así como la
Agroecologia se contrapone a los agroquímicos.

Pero sobrerodo se ha reforzado la idea de las Alianzas con comunidades indígenas que en sus territorios defienden la Selva para todo el mundo, y
Alianzas con comunidades y Organizaciones campesinas.
 
La Defensa de los montes comunales verus ley entidades locales,
asi como Eficiencia energética-energías renovables,
conducen a conceptos integrales como
El buen vivir
 
Que tu voz sea escuchada: Un mensaje a Varsovia?
 
 La Carta firmada dice así:
 
..nosotras, en el concejo de Caso, Asturias,
enviamos mensaje a las autoridades que van a reunirse este mes en Varsovia
para hablar del cambio climático,
 
y les decimos,
 
que hay que adoptar medidas urgentes,
que no se puede hacer negocio con el desastre climático,
que hay alternativas que pasan por el fomento de la agroecología,
 la transición hacia modelos energéticos que dejen atrás los combustibles fósiles,
 y con medidas que beneficien al conjunto de la sociedad sin mercantilizar la naturaleza. 
 
Campo de Caso a 4 de noviembre de 2013.
 
 
¡Para recuperar nuestro futuro, tenemos que cambiar el presente! - Nuestra propuesta para cambiar el sistema en vez del clima

Foro Social Mundial  Tunez. 2013
El sistema capitalista ha explotado y abusado de la naturaleza empujando al planeta hasta límites insostenibles que están provocando cambios estructurales acelerados muy peligrosos en el clima.

Hoy, la severidad y multiplicidad de los cambios climáticos –caracterizados por sequías, desertificación, inundaciones, huracanes, tifones, incendios forestales, desaparición de glaciares y casquetes polares- son claras indicios que hablan de un planeta en llamas. Estos cambios tan extremos tienen un impacto directo en las personas a través de la pérdida de medios de subsistencia, de cultivos, de hogares y de vidas. Todo esto esta provocando éxodos masivos sin precedentes de migrantes  y refugiad@s climátic@s.

La humanidad y la naturaleza están llegando al borde de un precipicio: podemos cruzarnos de brazos y proseguir nuestra marcha hacia el abismo, o bien pasar a la acción y reclamar el futuro que tod@s queremos.

No permaneceremos indiferentes. No permitiremos que el sistema capitalista nos queme a tod@s.  Vamos a tomar medidas para cambiar el sistema y eliminar las causas estructurales del cambio climático.  Ha llegado la hora de pasar de los discursos a la acción.

Tenemos que fortalecer e impulsar la organización de movimientos de base en todas partes y sobre todo en los frentes de batalla donde más hay en juego.

Cambiar el sistema significa:
  • Dejar más de dos tercios de las reservas de combustibles fósiles bajo la tierra y el fondo del océano para prevenir niveles catastróficos de cambio climático.
  • Prohibir las nuevas exploraciones y explotaciones de petróleo, arenas bituminosas, gas no convencional, carbón, uranio y gas natural.
  • Apoyar una transición justa para que l@s trabajador@s y las comunidades salgan de economías de consumo intensivo de energía y avancen hacia economías locales resilientes, basadas en la justicia social, económica y medioambiental.
  • Descentralizar la generación de energía y colocar su propiedad bajo control de las comunidades locales impulsando las fuentes de energía renovables.  Invertir en infraestructuras energéticas locales, de pequeña escala y basadas en las propias comunidades.
  • Dejar de construir megaproyectos y proyectos innecesarios de infraestructura que no benefician a la población y que son contribuidores netos de emisiones de gases de efecto invernadero como son mega represas, autopistas excesivamente sobre dimensionadas, proyectos energéticos centralizados de gran escala innecesarios y aeropuertos superfluos.
  • Acabar con la producción industrial de alimentos en gran escala orientada a la exportación (incluyendo la producción agropecuaria) y promover sistemas de producción en pequeña escala, integrados, ecológicamente sustentables, que contribuyan a enfriar el planeta y aseguren la soberanía alimentaria en base a la provisión de alimentos nutritivos que satisfagan las necesidades culturales de las comunidades locales.
  • Adoptar estrategias de “Residuos-Cero” mediante el fomento de programas de compostaje y reciclado integral que remplacen el uso de incineradores de residuos que generan gases de efecto invernadero.
  • Acabar con el acaparamiento de tierras y respetar los derechos de pequeñ@s agricultores, campesin@s, y mujeres. Reconocer los derechos colectivos de los pueblos indígenas conforme a la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas, incluyendo sus derechos sobre sus tierras y territorios.
  • Desarrollar estrategias económicas que creen nuevos tipos de “empleos climáticos” –trabajos con una remuneración decente que contribuyan a la reducción de emisiones de carbono- en los sectores de las energías renovables, la agricultura, el transporte público y el reciclado de piezas industriales.
  • Recuperar el control de los recursos públicos para financiar proyectos para el pueblo y la naturaleza en los ámbitos de salud, educación, alimentación, empleo, vivienda, recuperación de zonas húmedas, bosques y otros ecosistemas, y eliminar los subsidios a las industrias contaminantes, al agro-negocio y a la industria militar.
  • Retirar de circulación los automóviles a través de la construcción de infraestructuras de transporte público limpios, adaptados a los recursos energéticos locales, no basados en motores a combustión y que sean accesibles y asequibles a toda la población.
  • Fomentar la producción y consumo locales de productos sostenibles para satisfacer las necesidades fundamentales de la población y evitar el transporte de bienes que pueden ser producidos en el lugar.
  • Detener y revertir los acuerdos de libre comercio e inversiones al servicio de las trasnacionales. Estos acuerdos promueven el comercio y las inversiones para la obtención de la máxima ganancia a costa de la fuerza de trabajo, la naturaleza y de la capacidad de las naciones de definir sus propias políticas.
  • Frenar la apropiación corporativa de la economía y de los recursos naturales en beneficio de las Empresas Transnacionales.
  • Desmantelar la industria e infraestructura militar, para así reducir las emisiones de gases de efecto invernadero vinculadas a la guerra, y destinar los recursos del presupuesto militar a la promoción de una paz verdadera.
Aplicando estas medidas, seremos capaces de obtener pleno empleo para tod@s, porque en un cambio sistémico de este tipo habrán más trabajos de calidad de los que existen bajo el actual sistema de explotación.  Mediante estas medidas lograremos construir una economía que sirva al pueblo y no a los capitalistas.  Con ello, pararemos la degradación de la tierra, el aire y el agua, preservando la salud humana y los ciclos vitales de la naturaleza, evitando, además, la migración forzada de millones de refugiados climáticos.

Cambiar el sistema implica poner fin al imperio mundial de las empresas transnacionales y los bancos.  Solo una sociedad capaz de controlar democráticamente sus recursos a través de sus trabajadores (incluyendo los trabajadores migrantes), pueblos indígenas y mujeres garantizará  la soberanía de los pueblos y la justicia económica social y ambiental. El cambio de sistema requiere de una ruptura con la sociedad patriarcal para asegurar los derechos de las mujeres en todas las esferas de la vida. El feminismo y la ecología son componentes claves de la nueva sociedad por la cual estamos luchando.

Necesitamos un sistema que busque la armonía entre los seres humanos y la naturaleza, y no un modelo de crecimiento infinito como promueve el sistema capitalista en aras de obtener más y más ganancia.  La Madre Tierra y sus recursos naturales no pueden sostener las necesidades crecientes de producción y consumo de la sociedad industrializada moderna. Necesitamos un sistema que satisfaga las necesidades de la mayoría y no de unos pocos.  Necesitamos una redistribución de la riqueza que ahora está en manos del 1% de la población.  Así mismo, requerimos una nueva definición de lo que significa “bienestar” y “prosperidad” para todos los seres humanos en el marco de los límites de la Madre Tierra.

Aunque continuará la pelea en las negociaciones internacionales de las Naciones Unidas sobre cambio climático, las batallas más importantes tendrá lugar fuera de este escenario, en los lugares donde hay luchas contra los combustibles fósiles, la agricultura industrializada, la deforestación, la contaminación industrial, los mercados del carbono y los proyectos REDD, todo ellos causantes de un mayor acaparamiento de tierras y agua, y de desplazamientos forzados de personas por todo el planeta.

Estados Unidos, Europa, Japón, Rusia y otros países industrializados -como principales emisores históricos- deben efectuar los principales recortes de emisiones de gases de efecto invernadero.  China, India, Brasil, Sudáfrica y otras economías emergentes también deben establecer compromisos de reducción de emisiones basados en el principio de responsabilidad común pero diferenciada.  No aceptamos que so pretexto de “derecho al desarrollo” se promuevan proyectos de consumo insostenible y de destrucción de la naturaleza solamente para  generar ganancias para el 1% de la población.

La lucha por un nuevo sistema es la lucha contra las falsas soluciones climáticas.  Si no las paramos, estas falsas soluciones climáticas afectarán severamente el funcionamiento del sistema de la Tierra dañando gravemente la salud humana, los ecosistemas y la vida.  Por ello rechazamos las soluciones “tecnológicas”, como la geo-ingeniería, los organismos genéticamente modificados, los agro-carburantes y la bioenergía industrial, la biología sintética, la nanotecnología, el fracking (fractura hidráulica), los proyectos nucleares y la incineración de basuras para producir energía.

Nos oponemos igualmente a las propuestas de mercantilización, “financiarización” y privatización de las funciones de la naturaleza a través de la llamada “economía verde”.  Poner un precio a la naturaleza y crear mercados de derivados financieros no generará sino desigualdad y destrucción de la naturaleza.  No podemos dejar el futuro de la naturaleza y la humanidad en manos de los mecanismos de especulación financiera como los “mercados del carbono” y proyectos REDD.  Nos hacemos eco y apoyamos el pedido para que la Unión Europea deje a un lado su Esquema de Mercado de Emisiones.

Los proyectos REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de Bosques), al igual que los Mecanismos de Desarrollo Limpio, no son soluciones al cambio climático y por el contrario representan nuevas formas de colonialismo.  En defensa de los Pueblos Indígenas, las comunidades locales y la naturaleza, rechazamos los proyectos REDD y el acaparamiento y destrucción de bosques, tierras cultivables, manglares, algas marinas y océanos que son sumideros de gases invernadero. REDD y su posible expansión a la tierra, denominada “Agricultura Climáticamente Inteligente” (Climate -Smart Agriculture), generará una contra-reforma agraria mundial que privilegiara la “cosecha de carbón” antes que la producción de alimentos.

Debemos vincular las luchas sociales y medioambientales,  hermanar las comunidades urbanas y rurales, combinar las iniciativas locales y globales para unirnos en una lucha común.  Tenemos que construir un movimiento enraizado en la vida cotidiana de las personas y que garantice la democracia en todos los estadios de la sociedad.

Muchas propuestas ya tienen elementos claves para construir nuevos sistemas alternativos. Algunos ejemplos son: el “Vivir Bien”, la defensa de los “comunes”, los derechos de la naturaleza o Madre Tierra, el respeto a territorios indígenas y zonas de preservación comunitaria, la soberanía alimentaria, la “prosperidad sin crecimiento”, la “des-globalización”, el “índice de felicidad”, los derechos y deberes de las generaciones futuras, el Acuerdo de los Pueblos de Cochabamba y otros.

Tod@s nosotr@s tenemos esperanza en un mundo mejor.  Hoy hemos de recoger esa esperanza y traducirla en valor y acciones, porque –junt@s- podemos cambiar el sistema.  Si queremos un futuro para la humanidad necesitamos empezar la lucha ahora.

 
La cumbre COP 19 en Varsovia: el clima secuestrado

¡Pongamos fin al secuestro de las negociaciones sobre cambio climático por las grandes corporaciones y a la expansión de los mercados de carbono!

Durante casi 20 años, las negociaciones multilaterales sobre cambio climático han servido para crear proyectos financieros muy rentables que perpetúan los sistemas dependientes de los combustibles fósiles, responsables de la crisis climática. Y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que se celebrará del 11 al 22 de noviembre, en Varsovia, Polonia, no será la excepción.

La agenda de la Unión Europea (UE) para la COP19 persigue expandir los mecanismos de comercio de carbono y encontrar otras maneras de mantener un sistema industrial y financiero que depende del carbón, del petróleo y del gas y que se enfrenta a una crisis de múltiples dimensiones.

Agenda de la UE para la COP19: más mercados de carbono

En un intento de reforzar los mercados de carbono, la UE seguirá brindando su apoyo a un conjunto de políticas fallidas y rechazadas por más de 140 organizaciones y movimientos sociales de todo el mundo.i La UE, junto con Noruega, Australia, EE. UU. y sus socios del mundo de los grandes negocios, tiene como objetivo establecer una mayor cantidad de mercados ambientales bajo el régimen de la CMNUCC, para complementar el Sistema de Comercio de Derechos de Emisión (ETS, por sus siglas en inglés) de la UE, el cual sigue en ruinas.ii El Nuevo Mecanismo de Mercado (NMM) extendería el alcance de los sistemas de compensación de emisiones tales como el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL). Además en las negociaciones sobre el Marco de Varios Enfoques (FVA, por sus siglas en inglés), se discute un acuerdo para aprobar el comercio internacional entre los mercados de carbono que existen a escala nacional, regional y local, que contabilizaría para cumplir con los compromisos adquiridos bajo la Convención.

En la COP de 2012 se acordó un conjunto de elementos generales para el NMM, que hacen surgir preocupaciones por la inclusión de las emisiones forestales y de usos de la tierra, como el controvertido programa REDD+ (Programa de Reducción de Emisiones de Carbono causadas por la Deforestación y la Degradación de los Bosques)iii dentro de los mercados de carbono. La estructura del NMM no ha sido fijada, sin embargo la UE promueve un NMM que abarque amplios sectores de las economías de los países del hemisferio suriv. Esto multiplicaría los fuertes impactos que el MDL tiene sobre las comunidades afectadas, el medio ambiente y el clima.

Más aún, el Marco de Varios Enfoques permitiría que se comercie bajo la Convención con permisos de emisiones generados bajo diversos Regímenes de Comercio de Derechos de Emisión nacionales, regionales y locales. Se podría comerciar a mayor escala con los permisos de emisiones diseñados bajo regímenes con normas muy distintas, lo que nos acerca más a un «mercado de carbono global». En definitiva, la UE persigue una agenda para expandir unos mercados que no sólo no han conseguido solucionar la crisis climática, sino que han beneficiado aún más a las industrias que son responsables de que el cambio climático continúe.

Los responsables de la crisis climática conquistan la convención

La COP19 no sólo amenaza con empeorar el desastre del ETS de la UE, sino que también aumenta el poder empresarial sobre las negociaciones climáticas. Como anunció el ministro de Medio Ambiente de Polonia, Marcin Korolec, presidente de la COP: «por primera vez en 19 años, desde que comenzaron las negociaciones, representantes del comercio mundial formarán parte de ellas».v Esta capitulación ante el poder corporativo refuerza la peligrosa tendencia de colocar a las empresas directamente en el centro del proceso de toma de decisiones y garantiza más políticas diseñadas por las empresas que beneficiarán a los contaminadores, en lugar de obligarlos a llevar a cabo acciones efectivas.

Lo que es peor aún, las compañías seleccionadas son algunas de las que cuentan con peores antecedentes.vi Entre ellas se encuentra ArcelorMittal, el gigante del acero que se ha beneficiado enormemente de los mercados de carbono a la vez que tiene unos impactos muy negativos en comunidades vulnerables.vii Otra empresa es Alstom, que planea construir la central de carbón más grande de Polonia. Otros ejemplos incluyen: PGE, el grupo energético de mayor envergadura de dicho país, con inversiones nucleares, en carbón y en gas de esquisto; la petrolera LOTOS S.A, que trabaja con gas de esquisto y que lideró un falso grupo ciudadano que promocionaba el fracking;viii y algunos monstruos de la industria automotriz, como BMW, que cabildean activamente contra las reducciones de las emisiones de CO2 de los automóviles.ix

Gran presencia de los intereses del carbón en la COP19

La industria del carbón, el cual constituye una de las fuentes de energía más «sucias» y que más contribuye a la crisis climática, contará con una sólida presencia en la COP19. El Ministerio de Economía de Polonia y la World Coal Association (Asociación Mundial del Carbón, en español), entre cuyos miembros se encuentran Rio Tinto, Katowice y BHP Billiton, lanzaron un communiqué, en el cual se pide a la ONU y a los bancos de desarrollo que se establezca una vía para facilitar un mayor uso del carbón y de la tecnología relacionada con él. Además de pedir a dichos bancos que brinden su apoyo a los países del hemisferio sur para acceder a nuevas tecnologías del carbón, están organizando la «Cumbre del Carbón y del Clima» durante las negociaciones.xi

COP19 se perfila como el momento culminante en el poder empresarial sobre las negociaciones de la ONU sobre cambio climático. La asociación de los gobiernos con los mayores responsables de la crisis climática aumentará la capacidad de las industrias contaminantes de obtener ganancias a expensas del clima. Los mercados de carbono han demostrado su absoluta incapacidad para reducir las emisiones en origen de gases invernadero, o para promover una transición justa que nos aparte de los combustibles fósiles, lo que es necesario para paliar los efectos del cambio climático.

Nosotras, las organizaciones que suscriben, denunciamos a los gobiernos, a la ONU y a sus aliados financieros por ceder ante el poder corporativo y de sus grupos de lobby, en lugar de mantenerse firmes para permitir una transición justa hacia una sociedad que deje atrás los combustibles fósiles. Es hora de desmantelar el ETS y otros intentos de mercantilizar la naturaleza, hora de dejar a los combustibles fósiles y a los minerales bajo tierra, y hora de comenzar un cambio real hacia alternativas más justas que beneficien a la sociedad.

Lista de primeros firmantes:

Aliança RECOs – Redes de Cooperação Comunitária Sem Fronteiras (Brasil)
Attac France (Francia)
Biofuelwatch (Reino Unido-EE UU)
Carbon Trade Watch
CEEweb for Biodiversity (Hungría)
Center for Environment Bosnia-Herzegovina)
Centro De Referência Do Movimento Da Cidadania Pelas Águas Florestas e Montanhas Iguassu Iterei (Brasil)
CornerHouse (Reino Unido)
Corporate Europe Observatory (Bélgica)
Counter Balance (Bélgica)
ECA Watch Austria (Austria)
Ecologistas en Acción (Estado español)
Econexus (Reino UNido)
FERN (Reino Unido - Bélgica)
Friends of the Earth Sweden (Suecia)
Friends of the Siberian Forests (Rusia)
International Oil Working Group
Iterei- Refúgio Particular De Animais Nativos (Brasil)
Klimaat en Sociale Rechtvaardigheid -Climat et Justice Sociale (Bélgica)
Klimagerechtigkeit Leipzig (Alemania)
Movimento Mulheres pela P@Z! (Brasil)
National Adivasi Alliance (India)
New York Climate Action Group (EE UU)
Oilwatch International
Platform (Reino Unido)
Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (PIDHDD, Ecuador)
re:Common (Italia)
School of Democratic Economics (SDE, Indonesia)
Terræ Organização da Sociedade Civil (Brasil)
Timberwatch Coalition International
Transnational Institute (TNI, Holanda)
United Kingdom Without Incineration Network - UKWIN (Reino Unido)
vzw Climaxi (Bélgica)

SOLdePaz.Pachakuti