IX Delegación Asturiana de verificación de los DDHH en Colombia
En territorio indígena.

Cruza de noche la novena delegación asturiana de verificación a los ddhh en Colombia las cordilleras en la ruta que conduce de Bogotá a Manizales, para llegar de madrugada y de allí desplazarse hasta Riosucio, en una de las sedes del Resguardo Indígena Cañamomo Lomaprieta, del Pueblo Embera Chamí, donde se han dado cita diferentes personas de diferentes asociaciones de víctimas, que quieren trasladar sus testimonios a la DA.

Los testimonios en efecto son numerosos: madres y padres que denuncian asesinatos de hijas e hijos, mujeres que reportan asesinato de sus maridos, y el Cabildo, que da la bienvenida con sus autoridades, con una “armonización” con la Madre Tierra, y con el testimonio también del asesinato de varios Gobernadores, con sus viudas e hijos presentes en la sala.

La Autoridad indígena apela a la resistencia de 520 años, la degradación que supuso la conquista española, que les privó de la mayoría del territorio, les aculturizó haciéndoles perder la lengua propia, y en contradicción les otorgó un título colonial que tiene vigencia.

Recordó que el gobierno colombiano tiene una deuda histórica con el movimiento indígena, y que ahora hay nuevos conquistadores, empresas transnacionales que dicen tener la concesión minera de su territorio, que siempre ha tenido oro para obtener de forma artesanal.

Si pretenden robarles la biodiversidad, el agua, los recursos, los comuneros y comuneras afirman que mantendrán la resistencia ancestral, y seguirán rechazando la invasión, de unas empresas tan poderosas que han hecho aprobar al gobierno leyes y decretos que sustentan con descaro sus intereses foráneos, sin que nadie haya realizado ninguna consulta previa libre e informada, como es preceptivo.

Sólo tienen 4600 hectáreas, pese a que las movilizaciones hicieron prometer al antiguo Incora que entregarían otras 10mil que nunca entregaron, por lo que la tierra es muy escasa para los 26mil habitantes del resguardo.

El estado debe garantizar la vida y la honra en el territorio, y no como están haciendo de presentar megaproyectos que destrozan territorios, culturas y usos y costumbres de las comunidades.

El crimen de la Herradura sigue pendiente de resolución: fue en 2003 y allí los paramilitares asesinaron al gobernador que era candidato a la alcaldía de Riosucio, a otros tres dirigentes indígenas y cuatro quedaron heridos. La casa comunal donde se realiza la reunión ha sido declarado territorio sagrado y le han asignado el nombre de Gabriel Ángel Cartagena, el exgobernador asesinado.

El himno del resguardo, cantado para iniciar la actividad, reivindica también la figura del comunero Luis Ángel Díaz, y en la plática se recuerda a Gabriel Campeón, otro de los líderes asesinados.

La persecución y los señalamientos contra los comuneros, que han continuado hasta el presente, dice Gersain de Jesús, hacen que muchas familias aun no sepan dónde están enterrados sus parientes asesinados, y las demandas de las víctimas son desconocidas por el gobierno, por lo que la tarea de clasificar, reconocer, asumir los derechos humanos, es una de las misiones del cabildo.

El movimiento indígena, concluye la autoridad, siempre ha estado interesado en la Paz, que es una floración de nuevas esperanzas de vida, pero que no servirá si no va acompañada asegurando la educación, la salud, la integridad de las personas, es decir un país que no sea destruyente como ahora. Una Paz que permita seguir soñando y construyendo el Plan de Vida del resguardo es la aspiración del movimiento indígena que ya tiene elaboradas sus propuestas, sus mesas temáticas, para aportarle a la Paz.

La delegación asturiana recoge los duros testimonios, con muchos asesinatos y desapariciones, y con numerosos prisioneros políticos en el presente, lo que les parece especialmente duro porque un indígena preso pierde su tierra, su territorio, su cosmovisión, simplemente por haber defendido derechos fundamentales de su comunidad.

Después, Soldepaz hace entrega de un pequeño obsequio de las niñas y niños del colegio de Moanes, en la zona rural asturiana, una muñeca elaborada con elementos de maíz, para fortalecer el Hermanamiento que se inició el año anterior con niñas y niños de los colegios de Cañamomo-Lomaprieta,

Y la delegación vuelve de nuevo a Manizales donde se realiza en la tarde una reunión con representantes de 21 organizaciones, populares, de derechos humanos, sindicales, ambientalistas, que aportan un sinfín de testimonios y denuncias del departamento de Caldas, en materia de violación de ddhh, y concluye la jornada con una velada cultural, como homenaje recíproco entre las Organizaciones de Caldas y el Programa Asturiano de protección a defensores/as de ddhh, que recibe numerosos elogios y la petición de continuidad.