Oviedo y la Soberanía Alimentaria.
 

En el recinto cerrado del hermoso edificio de Transcorrales, el veterinario, activista, divulgador Gustavo Duch
fue invitado por el Ayto de Oviedo para dictar conferencia en el marco de la semana de Puertas Abiertas a la Solidaridad.
 
Lo de puertas abiertas puede haber quedado para completar, pues es conocido que a algunas ONG no dejaron  tener presencia este año aunque les tocara estar..
 
Y el tema escogido por Gustavo, lo pequeño es hermoso,
 
se mostró que no fue sino una excusa para explicar y defender el concepto de la Soberanía Alimentaria,
y para proponer adhesiones concretas, en este caso en la practica y actividades relacionadas con el mundo de la cooperación.
 
Gustavo Duch Guillot es coordinador de la revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas, y autor de Lo que hay que tragar y Alimentos bajo sospecha.
 
En la conferencia desctacó la importancia de priorizar la producción agrícola local para alimentar a la población y el acceso de los campesinos a la tierra, al agua, a las semillas y al crédito. También destacó la necesidad de reformas agrarias para el libre acceso a las semillas y de mantener el agua en su calidad de bien público y que se reparta de una forma sostenible.
 
El dia antes, Gustavo estaba presentando su último libro: Sin lavarse las manos. Cuentos para antes de comer, con presencia en el acto de campesinos, de actriz y actor que leyeron los cuentos, en Traficantes de Sueños, en Madrid.
 
De forma amena y sintética, recordó cómo el 70% de la pobreza es rural, y es contradictorio que quienes producen los alimentos, pasen hambre en escala tan grande.: ello se demuestra en el por qué de las politicas agrícolas imperantes, destinadas en exclusiva a beneficiar a los grandes productores, que suelen ser latifundistas, es decir "a lo grande".
 
Citó ejemplos para mejor visibilizar la desigualdad: Campofrio, y la  multinacional de la que depende: Smithfield Foods.  O sea productores de hambre y pobreza: deslocalizando sus factorias ahora en Rumanía y Polonia.  Monstruos que hay que llamar por su nombre, pues su modelo de producción industrial ha producido también enfermedades como la gripe porcina-Gripe A. "a lo grande".
 
Como a lo grande son las explotaciones de soja transgénica, por ejemplo en Argentina, ocupando el 50% de todas las tierras fértiles, y la expulsión de miles y miles y miles de campesinos que producian comida sana. El latifundio sojero, se destina a la exportación.
 
Y un tercer ejemplo el de Pescanova (que podria ser Calvo, Rianxeira), que "a lo grande" en buques factoria depreda la pesca en países que empobrece, Senegal, Mozambique, Sahara.
 
La PAC o Política Agraria Común, "a lo grande" está diseñada también para beneficiar a productores grandes.
 
La consecuencia es que cada tres horas se cierra una explotación familiar en Europa.
 
Tampoco es cierto que haya falta comida: Las cifras muestran cómo entre Europa, Japón y EEUU, el 50% de la comida que producen se destruye, se pierde.
 
Tres cuartas partes del pescado que consumimos en la UE viene de fuera. Toda la ganaderia europea depende de un alimento foraneo, la soja, que viene de aquel "mar verde" que contamina y calienta el clima..
 
Todo el mapa de la pobreza del siglo XXI tiene que ver con la especulación de los alimentos "a lo grande". Goldman Sachs, un gran conglomerado financiero, dedica un tercio de sus multimillonarios activos a especular con los alimentos en la Bolsa. Eso provoca además subida de los precios de la comida. Y crisis alimentaria.
 
Y obliga a las poblaciones a perder su autosuficiencia alimentaria: mucha gente debe dedicar el 80% de sus ingresos a comprar comida. Y 800 millones de personas pasan a engrosar el círculo de miseria.
 
Otro negocio "a lo grande" es la enorme especulación de la tierra. En vez de repartir tierra, hay un proceso de acaparamiento de tierras fértiles por grandes conglomerados financieros, al igual que antes, años atrás, habian apropiado y controlado las semillas. Y muchas de esas tierras las dedican a producir agrocarburantes. No comida.
 
Resulta facil, pues, deducir que debe apoyarse otro modelo, al pequeño campesino, a la agricultura familiar, para que sea un espacio invulnerable. Más si se añade la demostrada cientificamente evidencia de que el modelo industrial agrario produce el 50% de las emisiones de CO2 que redundan en calentamiento global.
 
Hay una propuesta de futuro que es la agroecología, en base también a la sabiduria de las comunidades.
 
Puso Gustavo el simil de que quien tumba a un rinoceronte es una nube de mosquitos. Si el rinoceronte fuera el capitalismo, habria que convertirse en nube de mosquitos para actuar en común.  Lo pequeño, hermoso, multiplicado.
 
Habria que campesinizar la cooperación, lanzó como propuesta. Y darle el valor tradicional de la militancia, frente a la profesionalización, recuperando el optimismo, teniendo en cuenta que estamos olisqueando el final de un modelo capitalista que no tiene ningún futuro, que los cientificos demuestran que se desintegra.
 
Por ello hay que inventar, pintar, dibujar nuevos modelos, y la Cooperación debe contribuir a organizar un mundo diferente. ¿Tal vez fomentando el cooperativismo, en vez de proyectos?.
 
Sobre todo, propuso, generar ausencia de miedo. El miedo es un valor capitalista, que explotan hasta la saciedad. Las acciones de sensibilización de las ONG debieran contemplar esa finalidad de acabar con el miedo.  Incluso, tal vez cambiar de nombre?  en vez de ONG, ONC, Organizaciones No Capitalistas..?
 
La Soberanía Aimentaria es una alternativa concreta. Puede ruralizar las economías: La Vía Campesina es un referente ineludible: tiene un modelo de agricultura y alimentación que defender, y tiene una trayectoria de movilizaciones para inspirar acompañamientos.
 
Frente a la pregunta de "modelo" para confrontar al capitalismo actual, Gustavo dijo no tener recetas. Que hay mucho por inventar y construir. Que están las propuestas del Buen Vivir, las del decrecimiento, la del cooperativismo, pero sobre todo la capacidad de la población organizada.
 
En tal sentido , si estamos embarazados de cambio, ¿no debieramos apoyar proyectos que acompañen los procesos de lucha de las organizaciones, mucho más que proyectos productivos u otros?
 
O en todo caso que los proyectos productivos sean excusa para apoyar la lucha de organizaciones que propugnan y construyen Soberania alimentaria.
 
http://www.soberaniaalimentaria.info/
 
 
documental negocios gochos:
http://www.pigbusiness.co.uk/the_film/
 
/(...)soberania-xixon.html