Obispo Valdivieso
Club de Prensa. Oviedo. miércoles 30 de marzo a las 20 hrs. 
Fray Antonio de Valdivieso. 
a través de su biógrafo:  el dominico José Alvarez Lobo.

El pasado 14 de junio se celebraba en La Felguera, colectivamente, de forma emotiva y también con orgullo y reconocimiento por la valentía de su Vida ofrendada por la liberación de los pobres de Nicaragua, el 30 aniversario de la muerte en combate contra la tiranía de los Somoza, del cura asturiano Gaspar García Laviana.

Allí otro sacerdote, con presencia en Nicaragua desde el año 62, el dominico José Alvarez Lobo, además de intervenir con los buenos recuerdos de su mutua colaboración, con Gaspar y otros militantes sandinistas, nos hizo entrega de un último libro suyo:

Último porque no es el primero que escribe sobre la figura del primer obispo mártir en Centroamérica, Fray Antonio de Valdivieso.

Valdivieso fue el tercer obispo de Nicaragua y Costa Rica, y su defensa de los indios le llevó a enfrentarse al gobernador Contreras, llegando incluso a anunciar por anticipado la posibilidad de su asesinato.

Finalmente, un miércoles de ceniza, en 1550, el hijo del gobernador Rodrigo Contreras le acuchilló sin piedad, contrariado por la defensa consecuente de los derechos de los indios, y su oposición firme a la esclavitud.

La figura del obispo dominico, protector de los indios y compañero de lucha del célebre Fray Bartolomé de las Casas, adquiere cada día mayor relevancia, como piedra angular de la Iglesia Católica de Nicaragua, precursor de la defensa de los derechos humanos y del compromiso profético con la causa de los oprimidos.
Sin embargo, el obispo martir, cuyos restos fueron cubiertos, en la catedral de León Viejo, por una de las explosiones del volcán Momotombo, y reaparecidos en 2001, nunca ha sido formalmente ensalzado en la iglesia oficial.

Curiosa (?) contradición con otras figuras de la iglesia, que aparecen enseguida como santos y beatos, a Valdivieso y a Bartolomé de las Casas, contemporaneos en Centroamérica y Chiapas respectivamente, se los sigue denominando frays, eternizandose para siempre de forma evidente su compromiso con la defensa de los indígenas, contrariamente a la actitud oficial de la católica iglesia de avalar el genocidio y etnocidio de la invasión europea.

"Nos parece casi un delito contribuir por omisión a silenciar las vidas y palabras de los que se desvivieron por lograr que el mundo sea más humano. La gravedad es aun mayor en el caso de Fray Antonio de Valdivieso pues arriesgó y entregó su vida por ello. No ayudar a que su voz siga resonando significaría algo así como no denunciar los atropellos de las autoridades que maltrataban y condenaban a los nativos y que mataron al Obispo" dice el padre José Alvarez Lobo en la introducción de su libro de investigación.

Y encuentra Lobo muchas similitudes y síntomas entre los delitos denunciados por Valdivieso en el siglo XVI, y lo que actualmente sucede con los Pueblos Indígenas, y recordó como los expolios realizados hoy día por multinacionales europeas contribuyen al despojo y emprocemiento de las mayorías, no resultando extraño, por ello, que a la Unión Fenosa allí los pobladores la llamen Unión Penosa o Unión Mañosa, por sus incontables arbitrariedades.

La figura de Valdivieso, por contra, sí fue rescatada por el cristianismo liberador, y uno de sus centros lleva su nombre y ha servido de altavoz, reflexión y apoyo en casos de intensa dedicación, como los prolegómenos de la insurrección popular que llevó al triunfo frente a la dictadura somocista, pese a enormes pérdidas como la Vida de Gaspar Garcia Laviana y otros miles.

El Centro Ecuménico Antonio Valdivieso , CAV, se declara como una organización civil de orientación cristiana ecuménica, comprometida con el desarrollo de procesos de transformación y cambio, con grupos de personas de diversa orientación religiosa, social, política o económica, a través de asesorías, orientación, acompañamiento y la promoción de iniciativas que fomenten el desarrollo humano integral, el ecumenismo y la solidaridad.

El CAV cumple su misión, trabajando con grupos de pobladores, organizaciones civiles (asociaciones, gremios, organismos no gubernamentales), instituciones del estado (alcaldías, oficinas ministeriales) y en especial con grupos de cristianos de diversa adscripción religiosa.

La opción por los pobres, la perspectiva de género y la dimensión ecuménica están vigentes e integradas de manera transversal en la programación del Centro Valdivieso, y allí dejaron muchos años de dedicación otros asturianos como el provincial dominico José Luis Burguet,  o el músico dominico gijonés Angel Torrellas, fallecido en 2002, cuyo nombre conserva la orquesta popular-escuela de música que logró crear en el populoso y humilde barrio de Batahola en Managua.
  
http://www.kaosenlared.net/noticia/samuel-ruiz-bartolome-casas-antonio-valdivieso
 
Cartas del Obispo Valdivieso. José Alvarez Lobo. Editorial Bartolomé de las Casas. Perú. 1992.
 
Fray Antonio Valdivieso. Obispo Mártir de Nicaragua 1544-1550.  José Alvarez Lobo.  Editorial Lascasiana.
 
 
¿Quién es Alvarez Lobo?
 
-Biógrafo del obispo: "Valdivieso, Obispo mártir de Nicaragua",  "Cartas del Obispo Valdivieso-La defensa de los pueblos de América", que fuera asesinado por  la familia   Contreras, dueña de la mayor parte de las encomiendas en Nicaragua.. -Leyendes, Cuentos, Mitos. Los Piros (Pueblo Yine) traduccion al asturiano de José Alvarez Lobo, dominucu, del texto de su hermano el también dominicu Ricardo Alvarez Lobo.
 
Álvarez Lobo, asturiano e hijo de minero como García Laviana, trabó amistad con el cura guerrillero en 1969. «Lo que nos empujaba era la fidelidad a nuestra gente», recordó. Y rememoró también las prohibiciones -incluso la de oficiar misa- a las que fueron sometidos por sus obispos. Este dominico fue uno de los impulsores, junto con su amigo fallecido, de los grupos de Pastoral Rural. «Es doloroso que en los colegios cristianos se haya formado a los mejores explotadores del prójimo», resaltó. Contó cómo García Laviana, casi forzado por las persecuciones y las circunstancias, entró en contacto con los sandinistas. Y se preguntó: «¿Qué haría si viviera ahora?». «No pensaba volver a ninguna parroquia; le hubiera pasado lo que a mí o peor», respondió, para encadenar: «¿Para qué nos sirve el recuerdo de Gaspar? Pues para criticar la explotación del hombre por el hombre». Y una advertencia: «Siempre hay gente dispuesta a recuperar para el sistema al profeta, a los revolucionarios».

 
Elogios de  Ernesto Cardenal  y Pedro Casaldáliga

El compromiso del obispo Valdivieso con los nativos del país y la defensa que ejerció frente a los abusos de los colonizadores fueron objeto de glosa por parte de los poetas Ernesto Cardenal, quien ocupó cargos en el último gobierno sandinista, y por parte del obispo español Pedro Casaldáliga.